A sol de riego,
Es dulce aroma,
El que deletrea, espliego.
El pájaro la cabeza asoma,
Y sopla un aire sosiego,
Mas al gran sol brillante,
Ni la más turbada sombra lo doma,
Ante esto tumbo el lomo hacia delante,
Y miro el azul celeste del cielo,
Corre, respira amor en un instante,
A esto sangra el hielo,
Allá en las montañas del frio venidero.
Se rige el campesino,
Altivo y de carácter fiero,
Amigo del campo,
Enjúgate y mira tu sendero,
Así es, mira el firmamento,
Mira todas nuestras flores,
Rosas ¡Y hasta el hermoso tomillo!
Todos esos colores,
Del cielo hasta el arado,
Y a esto sin dolores,
Un anciano sol cansado,
Y de amor por mil olores.
Esa lluvia del cielo destronada,
Con que elegancia las gotas al caer,
¡Ah lágrimas de Dios!
¿Así me concedes el pecar del placer?
Si, el futuro de mis tierras con vos,
Para el hambre de mi familia saciar,
Necesito mi trabajo escarnecer,
¡Si! Tu, viento de nuestra casa,
Me doliste al pasar…
Que decir…. no tienes dueño,
Eres liebre al volar,
Mas ten en cuento si me quieres,
Allí donde vayas a bailar,
Ye entonces saldrá la bonita flor,
El ramo de hermosura que nunca vieres.
Y todas esas aves rapaces,
Que se posan en mis tierras,
Aún poder volar más y ser capaces,
Prefieren ser víctimas de poesía,
Esa que al decir, al nombrar,
La que donde fueres oyeras, esa es mía,
Liebres y corderos,
¡Habitantes del edén!
Todos animales caballeros,
Que a mi vera están a la voz de ¡ven!
Yo humilde, habito en tierra de Dios,
Y sé que hasta el más bonito color,
Mi tierra, vuestra tierra alumbra,
Y aquí lo recibo con furor,
Mas a salvo aquí se está de la temible penumbra.
Al invierno llanura blanca,
Escasa de marrón,
A primavera,
¡flores de colores mis hijas son!
Y no lo digo en vano,
En otoño,
Marrón mi cultivo y centenares de arboles aguerridos,
Me pregunto ¿tendré perdón?
Nací de un ramo,
Del verderol,
Muero aquí y de esta tierra no soy amo.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada